Al menos 30 bebés prematuros han muerto en tres hospitales de la ciudad de Hama, en el oeste de Siria, tras la orden que dio a comienzos del pasado mes de agosto el régimen del presidente Bashar al Asad a un grupo de soldados para que cortaran el suministro de electricidad en estos centros, según han dicho sus madres y varios médicos al portal de noticias ‘Gulf News’. El corte de luz ha provocado que un grupo de 30 bebés prematuros se hayan quedado sin poder respirar ni alimentarse después de que las incubadoras se quedaran sin la energía suficiente para seguir funcionando y después de que los soldados también retiraran las reservas de combustible de los hospitales para que funcionaran los equipos de emergencia.