El 2 de agosto de 1943 estalló una rebelión de los prisioneros judíos en el campo de exterminio de Treblinka, instalado por los nazis al nordeste de la capital polaca Varsovia. Fue uno de los campos de muerte, construidos en el Este en el marco de la Operación Reinhard, diseñada para aniquilar a la población judía de Polonia, ocupada por Hitler en septiembre de 1939. En sus cámaras de gas fueron asesinados también judíos de otras partes de Europa: la Unión Soviética, los Balcanes, Alemania, Austria, el Protectorado de Bohemia y Moravia, Francia y Bélgica.