No hace mucho tiempo me senté con Elie Wiesel, sobreviviente del Holocausto, Premio Nobel de la Paz y co –fundador de Moment, para una charla de corazón a corazón. En 2011 se sometió a una cirugía urgente a corazón abierto y, al año siguiente, hasta el caminar de su escritorio al sofá parecía cansarlo. Su voz, que ya era de hablar suave, se había convertido en algo demasiado tranquilo.