Si ser judío en Europa durante la era nazi era algo sumamente riesgoso, ser un artista judío era altamente problemático. Pero si además de judío y artista uno tenía color de piel negra eso era algo decididamente peligroso. Tal fue el caso de Josef Joahn Cosmo Nassy, oriundo de Surinam, residente en Bélgica durante la ocupación nazi y sobreviviente de la Shoá.