Entiéndalo lector, los israelíes, vestidos de militar, son unas bestias como ninguna otra (bueno, sin uniforme, también, qué tanto). Que no lo engañen las cifras de muertos en el conflicto árabe –israelí (inferiores a la más reciente guerra en Siria, entre otras). No, los israelíes son terribles. Y el sufrimiento palestino, sin igual (no se engañe con la realidad africana, de algunos países asiáticos y americanos; no mire hacia allí, no pierda el tiempo – la “causa palestina” es la “causa” de todos; una vez solucionada, el mundo será un girar y girar en armonía). Por ello, para hablar del conflicto, no hablaremos del conflicto, hablaremos de Israel en términos de maldad y opresión. Hablaremos de los palestinos exclusivamente como inocentes víctimas de esta circunstancia que apareció por obra y gracia de un capricho sionista.
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