El otro día, el presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás, volvió a incidir en su ultimátum sobre cualquier reavivamiento del proceso de paz con Israel. “Tengo 81 años y no voy a acabar mi vida inclinándome, haciendo concesiones o vendiéndome”. Así se expresaba un desafiante Abás en un mitin en Ramala conmemorativo del 12º aniversario de la muerte de su predecesor, Yaser Arafat. “No tengo ninguna intención de pasar a la historia como el líder que pactó con Israel”. Como Arafat, Abás prefiere morir siendo un intransigente que logrando un acuerdo de paz con Israel.