Cuadros de maestros flamencos, porcelana de Meissen y reproducciones de textos históricos. Todo esto abarca la exposición titulada ‘Arte Robado’ sobre los bienes confiscados por los nazis instalada en el Palacio Nostic, sede del Ministerio de Cultura. La muestra es amparada por el Centro de los Bienes de las Víctimas de la II Guerra Mundial, que se esfuerza por encontrar a los dueños de los objetos robados. La directora de este organismo, Helena Krejčová, describió una de las maneras de cómo los nazis adquirían las obras de arte judías.