Es Anni-Frid Lyngstad, más conocida como Frida, «la morocha» del grupo, la que tiene detrás la puerta que se abre a un pasado de vergüenza, horror y angustia. Es la historia que recuerda que Frida nació en Noruega en noviembre de 1945, poco después de la retirada de las tropas nazis que ocupaban ese país y como consecuencia de un «programa» que alentaba la procreación de hijos entre soldados alemanes y mujeres arias o nórdicas, pertenecientes a las razas «superiores» según los delirios de Hitler. El programa era conocido en alemán como Lebensborn, que se puede traducir como «fuente de vida», y fue creado en 1935 por el propio Heinrich Himmler, líder de las SS y uno de los principales responsables del Holocausto y de varias iniciativas de limpieza étnica de los nazis.