Los resultados de una reciente encuesta anual sobre las preocupaciones de los jóvenes árabes sobre su futuro sugieren que las autocracias árabes aún no han entregado los bienes y servicios públicos esperados o explican los esfuerzos autocráticos para promover el nacionalismo. Indican que los empleos y las libertades sociales son más importantes para los jóvenes árabes que los derechos políticos. Hasta ahora, los gobiernos occidentales han apoyado de manera acrítica los esfuerzos de reforma económica y social en lugar de esforzarse más para asegurar que den frutos, y han sido laxos en presionar a los regímenes para frenar los excesos de la represión política.