Durante toda la vida de la historia se ha dicho que las mujeres debían quedarse en casa, que los hombres ya nos defenderían, cuidarían de nosotras, andarían por bosques, prados y mares en busca de lo que fuera con tal de alimentarnos e igualmente vestirnos, y que irían a la guerra para defender nuestra vivienda y nuestra forma de vivir. A cambio nosotras estaríamos a su merced para su jolgorio y para asegurar la reproducción de la especie, y el cuidado de los hijos y del hogar…