Una mujer fue asesinada en Afganistán ante una multitud que la acusaba de haber sido infiel a su esposo. El líder espiritual del grupo le achacaba ser la causa de que no lloviera desde hacía meses. Abdul Ghafur, que ahora se encuentra recluido en la cárcel de Qala-e-now, está acusado de ordenar la muerte de Halima el pasado 22 de abril en un distrito al noroeste de Afganistán. «Yo estaba allí cuando la mataron, pero también había mucha otra gente», se defiende el líder espiritual del grupo que avaló que el padre de la joven le pegara dos tiros con total impunidad.