Los nombres de Aafia Siddiqui, Samantha Lewthwaite, o Aqsa Mahmood, han comenzado a sonar tras ser vinculadas al grupo terrorista
Los nombres de Aafia Siddiqui, Samantha Lewthwaite, o Aqsa Mahmood, han comenzado a sonar tras ser vinculadas al grupo terrorista
La culminación de la guerra contra Hamas y la súbita aparición del grupo denominado ISIS (Islamic State of Irak and Syria) imbuido de un exaltado fanatismo religioso y de una extrema ferocidad, ha venido a cambiar radicalmente el paradigma global que privaba en torno al Medio Oriente y a la posición central del Estado de Israel.
El día D y la hora H contra el Estado Islámico (EI) se han hecho esperar, pero finalmente han llegado. Durante un año y medio, esta internacional del terror ha logrado extender sin obstáculos reseñables sus tentáculos por Siria e Irak aprovechando la progresiva descomposición de ambos países. Para ello ha contado con la connivencia de buena parte de las potencias regionales, que han tolerado, o directamente alentado, a este grupo terrorista transnacional siguiendo la lógica del enemigo de mi enemigo es mi amigo.
El régimen que comanda Hasan Rohani podría ejecutar hoy a Reyhaneh Jabbari, encontrada culpable de haber matado a un ex oficial de inteligencia del gobierno que intentó violarla, según explicó al tribunal fundamentalista de Irán.