Miembros del grupo radical Estado Islámico (EI) lapidaron a una mujer en la provincia de Hama, en el centro de Siria, acusada de adulterio, según un vídeo publicado este martes por los yihadistas en internet.
Miembros del grupo radical Estado Islámico (EI) lapidaron a una mujer en la provincia de Hama, en el centro de Siria, acusada de adulterio, según un vídeo publicado este martes por los yihadistas en internet.
Estuve en un panel del programa de televisión de Bill Maher por HBO (foto) que se convirtió en una guerra religiosa. Sea o no que el islam inspira conflicto, los debates al respecto ciertamente lo logran. Nuestra conversación degeneró en algo cercano a un concurso de gritoneo y se volvió viral en Internet. Maher y un invitado, Sam Harris, argumentaron que el islam es peligroso pero es aprobado por liberales políticamente correctos, en tanto el actor Ben Affleck denunció sus comentarios por considerarlos «repugnantes» y «racistas». Yo me puse del lado de Affleck.
En la lejana frontera entre Siria y Turquía, una tierra yerma pero inundada de petróleo, con escasas huellas de civilización excepto por algunas pocas ciudades, se libra una guerra de resultados significativos para toda la humanidad.
Una de las grandes mentiras, o al menos de los serios errores conceptuales, que acompañan la cobertura de Oriente Medio y el mundo islámico, es que «la cuestión palestina» , el conflicto entre Israel y los palestinos, es el motivo principal de inestabilidad y raíz de la violencia en la región. Nada más lejos de la verdad.