Arabia Saudita, Bahrein, Sudán, Djibuti y Somalia han cortado relaciones con Irán. Por otra parte, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos retiraron a sus embajadores del país persa y bajaron el nivel de relaciones, externando una fuerte protesta. Lo anterior sucedió a pesar de reproches a los saudíes, por parte del Departamento de Estado de los EEUU y de la mayoría de la prensa occidental, por ejecutar a un clérigo chií radical.