Experto en explosivos, participó de atentados en todo el mundo. Esquivó la muerte, hasta hoy. Envió a miles de adolescentes libaneses a morir en Siria. Su relación con los ataques terroristas en Buenos Aires
Experto en explosivos, participó de atentados en todo el mundo. Esquivó la muerte, hasta hoy. Envió a miles de adolescentes libaneses a morir en Siria. Su relación con los ataques terroristas en Buenos Aires
En la firma del tratado nuclear P5+1, no se exigió a las autoridades iraníes avances en los derechos humanos. De ahí que, a pesar de las ansias de libertad, Irán continúa marcado por un código penal y unas leyes más propias de la Edad Media. Latigazos, lapidaciones, horca… están aún en la jerga de los jueces de la República Islámica. Muchos vieron en la llegada de un moderado a la presidencia el principio del fin de la represión. Sin embargo, desde que Rohani llegó al poder hasta marzo pasado se ha ejecutado a 2.162 personas, la mayoría en la horca y por delitos relacionados con el tráfico de drogas. En el mismo periodo de tiempo, dos años y medio, anterior a Rohani, fueron ejecutadas 1.503 personas, es decir, la pena capital ha aumentado un 43%. Hay unas 2.000 personas esperando en el corredor de la muerte, de acuerdo a datos recopilados por la Universidad de Cornwell.
La Autoridad Palestina (AP) recibe más de mil millones de dólares en ayuda internacional anual. Varios países de la UE y EEUU amenazaron con detener la ayuda financiera a la AP luego que Palestinian Media Watch expusiera en el 2011 que la AP paga altos salarios a los presos terroristas, a sus familias y a los terroristas liberados por Israel.
FGM, la mutilación genital femenina, comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales de una mujer. Es por eso que creo que Nigeria ha hecho historia. Porque al declarar ilegal la mutilación genital femenina, Nigeria rompe con una tradición infame que lleva años perpetuándose, un crimen horrible que busca amparo en la historia y en la convención social pero que, en la práctica, no es más que una violación, clara y concreta, a los derechos humanos de las mujeres y niñas del mundo.