Prolongadas disputas entre Hamas y la Autoridad Palestina (AP) han dejado a los gazatíes sin electricidad por tramos de ocho horas–y los gazatíes dicen que prefieren a los dirigentes de Israel a los de Hamas, ante la continuación de la crisis.
Prolongadas disputas entre Hamas y la Autoridad Palestina (AP) han dejado a los gazatíes sin electricidad por tramos de ocho horas–y los gazatíes dicen que prefieren a los dirigentes de Israel a los de Hamas, ante la continuación de la crisis.
La semana pasada sucedió algo verdaderamente impactante: un oficial de la ONU acusó públicamente a Hamás de “robar a su propio pueblo y agravar el sufrimiento de los palestinos en Gaza”. Lo impactante es que alguien de la ONU se haya dignado a hacer algún comentario. Normalmente prefieren ignorar tales corruptelas para no debilitar sus proclamas de que los palestinos sufren por culpa de Israel. Sin embargo, la exacerbación del sufrimiento palestino es una práctica habitual de Hamás y la Autoridad Palestina, como han demostrado varias informaciones de prensa sólo en las últimas dos semanas.
Más de mil terroristas son utilizados por Hamas para llevar a cabo la extensa red subterránea en la Franja de Gaza, de acuerdo con un informe divulgado este jueves por Radio Israel. La organización extremista palestina invierte cientos de millones de dólares por mes en los trabajos de excavación. Paga entre 300 y 400 dólares a cada uno de los operarios.
Treinta y cuatro personas, incluyendo niños, ancianos, soldados, combatientes mujeres, israelíes, turistas y civiles extranjeros murieron en la ola de terrorismo actual (hasta el 1/4/2016), que comenzó en octubre 2015, con el asesinato de la pareja Eitam y Naama Henkin (z”l) en un ataque con disparos en Itamar, en Samaria.