Ola Ostrowsky-Zak (34), enfermera en el departamento de Trauma del Hospital Hadassah Ein Karem de Jerusalem, no pensó que su doble turno del viernes de la semana pasada le traería tantas emociones. Siempre llega al trabajo sabiendo que luego vuelve a su casa, a su esposo y sus tres hijos -las dos nenas mayores, de 8 y 5 años-y el menor, de un año y medio, al que aún amamanta. Ese viernes, su condición de madre de un pequeño de pecho, se extendió, por una situación trágica, a su horario de trabajo. Esta es su historia, un relato humano que cruza fronteras.