Israel ha estado siguiendo de cerca la brutal ofensiva de Turquía contra los kurdos en el noreste de Siria en los últimos días. El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu condenó la invasión turca el 10 de octubre, afirmando que Israel “advierte contra la limpieza étnica de los kurdos por parte de Turquía y sus representantes”, y que “Israel está dispuesto a prestar asistencia humanitaria al valiente pueblo kurdo”. Sin embargo, las preocupaciones de Israel con respecto a la operación turca van más allá del destino de los kurdos.