«En cada generación cada uno debe verse a sí mismo como si él mismo hubiese salido de Egipto». Así dice uno de los fragmentos de este pequeño-gran libro que leemos en las noches del Seder, que es la Hagadá de Pesaj. «Cada uno debe verse a sí mismo». No solamente cada judío. Porque el mensaje de Pesaj, que es el mensaje de la libertad, trasciende al pueblo judío: es para toda la humanidad.