Judíos y cristianos compartimos una herencia común. Una conflictiva y muchas veces trágica historia de dos milenios, no puede hacernos olvidar, ni a judíos ni a cristianos, ese hecho tan importante. La Navidad recuerda el nacimiento de Jesús. Judío fue Jesús. Nació, vivió, y murió como tal. A judíos predicó. Judíos fueron los apóstoles. Judíos fueron en la tierra de Israel sus primeros seguidores, además de los apóstoles. Judíos fueron también quienes, no mucho tiempo después, comenzaron a desgajar al «judeo-cristianismo» del tronco, bifurcando progresivamente los caminos, lo que trajo como consecuencia el surgimiento de una religión en muchos aspectos distinta y opuesta al judaísmo.