El Midrash (interpretación rabínica ) cuenta que antes de entregar la Torá, (Pentateuco) en el Monte Sinaí, el Señor pidió al pueblo hebreo garantías de su cumplimiento. ¿Qué podía tener ese pueblo recién liberado de la esclavitud? Ofrecieron a sus patriarcas y matriarcas. El Señor contestó: -Están muertos . No los pueden usar como garantía. El pueblo ofreció entonces a sus Profetas, y el Señor contestó: -Ustedes no son dueños de los profetas. Ellos son Mis enviados.