La panorámica histórica del judaísmo de Simon Schama atrapa con una mezcla cautivante de hechos y anécdotas. Primero la burla y las penas, luego los años de exilio. Expulsados de la España antisemita en los 1490, los judíos fueron de los primeros en llegar al Nuevo Mundo. Eran inmigrantes ibéricos o sefardíes (de Sefarad, nombre hebreo para España) en busca de refugio. Oficialmente, a los judíos no se les permitió instalarse en cualquier parte del Nuevo Mundo donde hubiera ortodoxias católicas. El judaísmo, si se lo practicaba en la Jamaica pre-británica, era en secreto. Sin embargo, después que la isla le fue arrebatada a España en 1655, judíos sefardíes empezaron a llegar de Brasil, Holanda, Inglaterra, Guyana y Surinam. A mediados del siglo 18, Jamaica se convirtió en un próspero puesto de avanzada de la diáspora judía en el Caribe, con infusiones también de judíos ashkenazim de Europa del Norte.
Ver nota completa