Cerca de Qumran hay unos cerros, en los que hay grutas, con clima más agradable que en el valle. Se cree que allí habitaba un grupo de esenios que habían huido de Jerusalén, ya que no estaban de acuerdo de cómo se llevaba la religión en el Segundo Templo de Jerusalén, creyendo que los sacerdotes no eran sinceros y que desfiguraban la religión. Este grupo, buscaba formas nuevas de decir las oraciones, querían encontrar un recogimiento, una paz interior por medio de una nueva forma de llevar la religión, con oraciones diferentes. En 14 de estas grutas se descubrieron los rollos que se supone fueron escritos por los escribanos o poetas entre ellos.