Varios incendios se extendieron este jueves por distintos puntos de Israel, causando daños materiales aunque sin heridos graves, debido a una ola de calor que las autoridades han calificado de «extrema», con temperaturas que en algunos lugares superaron los 40 grados. Los fuegos han obligado a evacuar a alrededor de 3.500 personas de sus viviendas en el centro de Israel, mientras los cuerpos de bomberos, agentes policiales y residentes siguen con las labores para apagar los incendios.