En virtud del acuerdo firmado entre Israel y Hamás, 250 terroristas destacados fueron liberados. Según un informe de la organización PMW, la mayoría se enriquecieron en prisión gracias a los enormes salarios de la Autoridad Palestina: los hermanos Shamasena, condenados por cuatro asesinatos, ganaron casi dos millones de shekels, al igual que el veterano terrorista