El asesinato del ex presidente yemení Ali Abdullah Saleh por los hutíes, sus aliados hasta hace poco, debe verse en el contexto de las nubes amenazando la hegemonía y el control territorial de Irán en la región. Su asesinato es similar al del ex presidente libanés Rafik Hariri en 2005 perpetrado por Hezbollah con el único objetivo de permitir el control sirio-iraní del Líbano.