“Era de suponerse que, 87 años después de la vergüenza de Múnich (que implicó la entrega de Checoslovaquia a los nazis), los líderes del mundo libre hubieran aprendido la lección. Pero lamentablemente, no es así, por lo que vemos con desconfianza las negociaciones que buscan contener, mas no eliminar, el programa nuclear de la República