Setenta años después de que ocurrieran los hechos, ¿tiene sentido inculpar a un hombre de 93 años por crímenes contra la humanidad? Sí, según lo que acaba de decir el juzgado alemán de Detmold, en relación con un antiguo guardia de la SS del campo de exterminio de Auschwitz. Al inculpado, cuya identidad no se ha divulgado de momento, se le acusa de haber contribuido al exterminio de 170,000 víctimas.