Masada es un símbolo de la identidad judía y de la tenacidad de dicho pueblo para resistir contra la dominación, la esclavitud y los muchos intentos de aniquilación que ha sufrido a lo largo de su historia milenaria. En el año 66 los judíos se revelaron contra el Imperio romano exigiendo igualdad de derechos y libertad religiosa. A esta revuelta se le llamó la Primera guerra judeo-romana.