Resulta sorprendente y en ocasiones muy clarificador de la división que existe, en esta nación, entre los que admiramos a un pueblo, el judío, que pese a estar sometido a la incomprensión, el desprecio, las acusaciones falsas, la envidia y el odio de muchos de los pueblos y naciones en los que residieron, sin tener en cuenta las aportaciones con las que esta cultura ha venido enriqueciendo a aquellos colectivos humanos con los que han convivido durante siglos; y el concepto de los que están empeñados en satanizarlos sólo porqué, desde hace siglos, se han visto obligados a sufrir persecuciones, destierros y finalmente el más de los horrorosos genocidios, perpetrado contra su raza por los sicarios de Hitler.