Las atrocidades llevadas a cabo por el Estado Islámico en Siria e Irak han llegado a través de las televisiones y de internet al interior de millones de hogares de Occidente y por un momento han sido conscientes de lo que está ocurriendo en el mundo: crucifixiones, decapitaciones y gran número de crímenes y de castigos en nombre de Alá. Sin embargo, aún muchos de estos millones de europeos que se horrorizan ante esta barbarie lo ven como algo lejano, un lugar a miles de kilómetros y de otro tiempo. Nada más lejos de la realidad. Desde hace años, hay un gran número de yihadistas que viven y que han nacido en Europa. Como ejemplo, el gran número de terroristas europeos que hay bajo el mando del Estado Islámico en Oriente Medio.