La justicia europea ha asestado un duro golpe a los países miembros al anular la decisión que la Unión Europea adoptó en septiembre de 2003 de incluir a la organización palestina Hamás en la lista de grupos terroristas. El tribunal general considera que la medida “no se basó en hechos examinados por las autoridades nacionales competentes, sino sobre imputaciones factuales obtenidas de la prensa y de Internet”.