El sangriento ataque a la revista francesa une los avatares políticos del fundamentalismo islámico con el auge de la extrema derecha europea
El sangriento ataque a la revista francesa une los avatares políticos del fundamentalismo islámico con el auge de la extrema derecha europea
No han entendido nada. Los cientos de miles de patriotas, así se llaman ellos, Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente, Pegida, no han entendido nada. Los menciono porque son el último grito en Alemania donde han reunido a decenas de miles de manifestantes en un par de meses. Pero lo mismo podríamos hablar del Frente Nacional de Francia o, simplemente, de esa marea de comentarios que usted se encontrará si se asoma a cualquier foro de internet español donde se mencionen las palabras “inmigración” o “islam”.
La comunidad se solidariza con los musulamanes y alerta de que Pegida es un movimiento racista que no se debe subestimar
Probablemente, aunque el Tribunal General de la Unión Europea conociera a la joven palestina Yasmin Shaaban, no habría cambiado su vergonzosa decisión de retirar a Hamas de la lista de organizaciones terroristas, tal cual lo hicieron este miércoles. Alegando que se trata de un tema meramente «técnico» y «procedural», Europa volvió a recordar a muchos por qué los israelíes tienden a no confiar en sus mediaciones y por qué miran con recelo cada recomendación que sale de de la Unión Europea con tono de moral dictada desde el mundo de los justos…