«Los terroristas pueden cruzar fácilmente las fronteras entre Bélgica y Francia en lugares no controlados, mientras que los tratados de Schengen y Dublín firmados por los países de la Unión Europea (UE), que requieren del control de las fronteras externas y el registro de los refugiados, están siendo ignorados», denunció Eli Bar Naví, profesor de Historia de la Universidad de Tel Aviv, experto en política europea.