Los ataques contra cristianos son por desgracia típicos en países como Corea del Norte, Irak, Eritrea, Afganistán, Siria y Pakistán. En Europa, la integración y la coexistencia entre religiones aún no resulta ser del todo perfecta, sobre todo cuando desde los extremos se fomentan los crímenes de odio. Movimientos de extrema derecha han vuelto a las andadas en Alemania y por ejemplo, en Reino Unido, han aumentado un 57% los delitos de odio desde que se anunció su salida de la UE el 23 de junio. Pero también desde el islamismo más radical se ha llamado a, literalmente, «matar infieles». Este verano, en Occidente, se han sufrido una decena de ataques con más de 170 muertos.