A fines del mes pasado, entre el murmullo de arqueólogos y el roce de picos y paletas contra las piedras, un grito resonó repentinamente. “¡Que venga Jodi! ¡Más mosaicos!”. Los excavadores reclamaban la presencia de Jodi Magness, directora de excavaciones en la antigua aldea judía de Huqoq, Israel. Durante los trabajos en una alta colina que domina el Mar de Galilea, el equipo ha descubierto increíbles pisos de mosaico sepultados en las ruinas de una sinagoga.