Procedían del norte de Marruecos, es decir de la región española, básicamente de Tetuán y Tánger y en menor medida de Fez, Larache, Alcazar. En realidad, la inmigración marroquí que llegó al país hablaba históricamente jaquetía, una modalidad particular del judeo español; en África del Norte, se desarrolló una modalidad particular del judeo español llamada Jaquetía. Al llegar a la Argentina los judeo marroquíes seguían utilizando la jaquetía como una forma privada de comunicarse.