Cuatro años después de que la ley de nacionalidad española para los judíos sefardíes fuese aprobada por las Cortes y cuando solo faltan unos meses para que termine su vigencia, miembros de esta comunidad en todo el mundo (desde Nueva York hasta Zimbabue) ya vuelven a ser españoles. “Todo el proceso me llevó un año y medio, pero justo acabo de recibir la nacionalidad. Mi mujer es española y tenía ilusión por poder volver a lo que fueron las raíces de mi familia”, explicó a Efe Sam Laredo, un judío sefardí nacido en Tánger (Marruecos) y residente en Nueva York. Laredo participó en la V Cumbre Erensya (Herencia, en ladino o judeoespañol) organizada por el Centro Sefarad-Israel con la colaboración de la Fundación Tres Culturas, Turespaña, el Instituto Cervantes y la Red de Juderías, que se celebró en los últimas días de mayor en Seattle (Estados Unidos), donde reside una gran comunidad sefardí.
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