El 13 de octubre de 1843, Henry Jones y otros 11 inmigrantes judeoalemanes se reunieron en el Café de Sinsheimer, en el Lower East Side de Nueva York, para hacer frente a lo que uno de ellos, Isaac Rosenbourg, llamó “la deplorable condición de los judíos en este, nuestro país de adopción”, y fundaron la B’nai B’rith (Hijos del Pacto) en momentos en que a la comunidad judía de los Estados Unidos la constituían unas 25.000 personas, inmigrantes de Alemania, Polonia, Bohemia y Austria, en su mayoría de escasos recursos, que hablaban alemán y, naturalmente, no se habían adaptado todavía a sus nuevas condiciones de vida.