Los ataques contra los judíos en Malmo, la tercera ciudad más grande de Suecia, llevan a los miembros de esa comunidad a cuestionarse su futuro en un sitio famoso por su multiculturalismo. Los judíos han vivido desde hace dos siglos en esta ciudad del sur de Suecia, que ha sido un refugio para generaciones que huían de la persecución y la intolerancia. Sin embargo, muchos de sus descendientes ahora se sienten amenazados.