Debido a la cantidad de incidentes antisemitas durante el verano europeo, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) adoptó una nueva declaración sobre la lucha contra la violencia, discrimianción y odio racial en la que clarifica que «los acontecimientos internacionales, en particular con respecto a la situación en el Medio Oriente, nunca justifican el antisemitismo.»