El asesinato ocurrido en Paysandú a manos de un extremista islámico, no puede ser concebido como un hecho aislado enmarcado simplemente en el desquicio de una persona que decidió de una mañana a otra apuñalar a otro ser humano. En una perspectiva amplia, debe ser enmarcado dentro del fenómeno del yihadismo islámico mundial y específicamente en lo que refiere al Conflicto Palestino – Israelí.