Los cánticos de sectores de la hinchada del Club Aguada, denostando a la colectividad judía, una vez finalizado el partido con Hebraica Macabi, no admiten dos interpretaciones. Menos aún comentarios que rebajen su significación. El fenómeno ocurrió allí, televisión mediante, a la vista de todos. El Uruguay, avanzado el siglo XXI, sigue persistiendo en un antisemitismo colectivo sibilino, larvado, presto a expresarse tan pronto la ocasión lo permita, por más nimia que ella sea.