Un hotel suizo colgó un cartel en el que pedía a sus clientes judíos que se ducharan antes de entrar en la piscina, lo que desató una viva polémica en Israel, que solicitó disculpas oficiales. El establecimiento, que recibe a numerosos clientes ultraortodoxos, apuntó específicamente contra la comunidad al dar indicaciones para el baño y también para la cocina. Demandan fuertes sanciones contra el lugar y sus administradores