La reciente profanación del Memorial del Holocausto del Pueblo Judío, ubicado en la rambla en la zona de Punta Carretas, muestra que el antisetimismo perdura entre nosotros, algo que debería mover a las autoridades a extremar la búsqueda y sanción de los responsables de estos atentados. Las pintadas en ese monumento atacan a la colectividad judía e integran el llamado negacionismo, esa antihistórica tesis según la cual el Holocausto no existió y que la muerte de más de seis millones de judíos europeos es un invento.