Las crisis de antisemitismo que implosionan dentro del Partido Laborista británico y que amenaza con hacer erupción dentro del Partido Demócrata estadounidense poseen fuentes complejas tanto en las elites como en la clase media. Estos incluyen la lógica del socialismo, que se opone a la diferencia judía; el rechazo de la nación-estado, que los judíos aun acogen; y las creencias convencionales del siglo XIX en la codicia y conspiración judías. La culpa post-colonialista también nos ha llevado al multiculturalismo y a la auto-mortificación de la sociedad a través de una inmigración masiva musulmana, que ha exacerbado enormemente el antisemitismo y el terrorismo. Las tendencias en Europa y Gran Bretaña auguran cambios negativos para los judíos en los Estados Unidos e Israel.