Quiso el destino que el 18 de julio de 1994, hace 21 años, me encontrara en Buenos Aires. Ese día estaba en la casa de mi madre a unas 20 cuadras del barrio de Once, en Caballito. Pese a esos más de dos kilómetros de distancia a las 9.53 hs sentí como se movía la puerta de mi habitación y el sonido lejano parecido a un trueno.