Todo lo sucedido en el último año con el caso Nisman causaría gracia si no fuera porque en el medio hay un muerto y sus deudos. La joda que vivimos en Madero, con el desfile de peritos, servicios, prefectos, policías, Berni, y la fiscal Mamá Cora chancleteando sobre los charcos de sangre, ya había sido escrito, pero no es lo mismo leerlo que verlo. Cuando apareció el video, los que todavía tenían sus dudas sobre Fein, las perdieron del todo. Los que la bancaban continuaron en lo suyo, total, lo que acá importaba no era la verdad, sino demostrar que Cristina no tenía nada que ver.
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