El 7 de octubre marcó una masacre atroz, pero fue el 8 de octubre el que reveló la profundidad del antisemitismo moderno. Este día no solo reactivó el trauma del Holocausto, sino que evidenció la soledad de los judíos frente a una sociedad que prefirió el silencio y la complicidad. Crédito foto: Bashar Taleb (AFP)