Bella Goldfischer: Por qué mi madre es especial

24/Oct/2013

Lida Memorial Society

Bella Goldfischer: Por qué mi madre es especial

Discurso dado en Hadassah en un
almuerzo honrando a mi “EMA» en 2002.

Me
complace estar hoy aquí con ustedes, miembros dedicados del capítulo de Kew
Garden de Hadassah, familia e invitados, en vuestro E-Ma almuerzo. Estoy
encantada de que hayan elegido para honrar a una persona muy especial- mi madre
Bella Wagner. Me gustaría compartir con ustedes algunos pensamientos especiales
recientes y no tan recientes acerca de esta mujer y por qué ella es tan
extraordinaria.

E-MA, que
significa Madre en Hebreo, y destaca el nombre de vuestro almuerzo, tiene un
significado muy especial para mí. Mi primer viaje a Eretz Israel, en 1967,
prácticamente no fue planeado. Fue 3 semanas después de la guerra de los seis
días. El viaje, originalmente había sido planificado para mi padre que era el
único sobreviviente de su familia que había escapado del Holocausto nazi. El
estaba planeando encontrarse son sus dos tíos y sus familias israelíes. No los
había visto desde los años 20. Este viaje, su única conexión con la familia
perdida, estaba programada para el mismo día en que la guerra israelí estalló.
Como resultó ser, fui en su lugar unas pocas semanas más tarde.

Yo sólo
tenía 15 años, embarcándome en un viaje para pasar el verano visitando a su
familia – gente que no conocía, incapaz de hablar su idioma y preguntándome que
parte de la familia perdida de mi padre y de mi herencia podría descubrir.
Estaba atemorizada y excitada al mismo tiempo. Mis familiares israelíes eran de
los pocos afortunados que abandonaron Polonia. Pioneros, estableciéndose en
tierra hostil, tallando una patria para el pueblo judío. Ellos sobrevivieron.

El viaje
fue una experiencia que cambió mi vida, (hasta aprendí a conversar un poco en
hebreo) y a mi regreso, comencé a llamar a mi madre E-Me – “mi madre” y hasta
el día de hoy así es y así me dirijo a ella cariñosamente. Valoro el hecho de
que todavía la tengo para apoyarme, para que me guíe, para estar en desacuerdo,
para hablarle y escucharla. Es alguien con quien comparto mis alegrías, y
problemas, y lo que es más importante alguien a quien amo y que me ama. Soy
afortunada, ella me habla libremente de su vida antes de la guerra, su vida en
Lida, Polonia y sus luchas durante y después de la guerra. Estoy muy orgullosa
de ella. Estoy orgullosa de ella. Ella da su tiempo para involucrarse con
muchas causas valiosas, incluyendo Hadassah, el foco de esta reunión – y ese ha
sido su modo de vida desde su temprana juventud.

 

 
Un principio fundamental
durante su niñez en Lida, fue el amor al pueblo judío e Israel. Mi Zeide, su
padre, fue un sionista activo en su juventud, e inculcó el amor al judaísmo,
Eretz Israel y a la patria judía desde temprano en los corazones y mentes de
su fam
Quizás no sepan que
ella se transformó en una exitosa mujer de negocios Forest Hills durante casi
40 años, teniendo su propia tienda de ropa elegante con su socia Esther
Aaron.
Quizás no sepan que
ella se podía comunicar fluidamente en 7 idiomas. Inglés, hebreo, idish,
ruso, polaco, alemán, italiano y quizás otros – algunos por elección, otros
por necesidad. Cuando intercambiábamos ideas acerca de literatura cuando yo
era una adolescente, como puede uno competir cuando su madre le dice que no
hay nada más lindo que leer Dr. Zhivago en su ruso original, como lo hizo
ella! Fue puesta en riesgo durante la segunda guerra mundial, encontrándose
en situaciones peligrosas porque no parecía judía y a menudo se le pedía que
hablara con la gente del pueblo pidiéndoles comida, instrucciones para llegar
a algún lado o información- a menudo con gran riesgo de ser descubierta.
Quizás no sepan que
E-me participó como miembro de la delegación de NY de luchadores partisanos
contra el nazismo en el Encuentro Mundial de 1970 en Yad Vashem, Israel,
depositando una ofrenda floral y honrando a los luchadores partisanos judíos
de la segunda guerra mundial. Ellos dedicaron un Memorial a honrar a aquellos
héroes caídos. Ella comenzó a ser una luchadora partisana adolescente durante
el holocausto nazi cuando Lida y la vida tal como la conocía le fue arrancada
abruptamente y tomó la determinación de defenderse.
Quizás no sepan que
a mi madre se le buscó luego para dar testimonio en el juicio en Alemania por
crímenes de guerra nazis- para ser testigo de los horrores que observó y
experimentó en su pueblito.
Quizás no sepan que
E-Me conoció a mi padre, Morris Goldfischer, también sobreviviente del
holocausto, en un campo para judíos refugiados austríaco después que terminó
la segunda guerra mundial. El estaba enfermo, y ella trabajó como ayudante de
enfermería ocupándose de los enfermos. Era el despertar de un nuevo mundo
para ellos, habiendo salido de carbonizados horrores y del infierno de la
guerra del holocausto, la Europa destrozada, donde ser judío era un delito.
Quizás no sepan que
tenía solo 19 años, cuando la segunda guerra mundial terminó. Su adolescencia
perdida para siempre. E-me vió mas horror, conoció más miedo, de lo que
cualquier otra persona pueda experimentar en toda su vida. Yo creo que su
compromiso con su fe, familia, y su voluntad para sobrevivir la mantuvo
fuerte y concentrada.
Quizás no sepan que
poco tiempo después de su liberación, ella vigilaba a soldados alemanes
derrotados a punta de pistola – Ella nunca me lo dijo. Me lo contó
directamente uno de los comandantes de su grupo partisano cuando lo conocí en
1995 – durante un viaje a su ciudad natal, Lida. Un grupo de sobrevivientes y
algunos familiares,   de los que yo era
una, viajamos juntos a Lida para celebrar el 50 aniversario de su liberación
y el final de la segunda guerra mundial. Aquí estaba la oportunidad de mi
vida de realmente ver el pueblo en el que ella había vivido- los lugares que
solo me eran visibles detrás de mis ojos cerrados y en mi imaginación sacadas
de las historias contadas durante la cena. Este anciano me informó acerca de
los logros de ella con admiración y y vivaz conversación mientras recordaba
el pasado de esta jovencita de ojos fogosos. El estaba hablando de mi madre,
E-me.
Quizás no sepan que
ella y su familia más cercana escaparon milagrosamente el 8 de mayo de 1942
de la masacre de Lida. 6.700 judíos fueron brutalmente torturados, humillados
y obligados a pasar por una selección en la que las familias eran separadas,
y obligadas a marchar entrando en un bosque en una fría mañana lluviosa de
mayo, para ser asesinadas por el crimen de haber nacido judías. Toda la
familia de mi madre que consistía de madre y padre, Dara y Leon Stolowitzki,
hermano, Michael Stoll y hermana, Anne Monka, fueron protegidos y escondidos
en lo que anteriormente era la cervecería Pupko, donde su padre, mi zeide
trabajaba como contador.
Quizás no sepan que
durante la liquidación final del gueto de Lida, en setiembre de 1943, E-me,
su padre y hermano fueron rodeados como animales y llevados a la estación de
trenes para ser arreados en un tren de transporte destinado a la muerte al
campo de concentración de Majdanek. Su madre, hermana y joven prima Vella,
cuyo paradero les era desconocido, se estaban escondiendo en el ático hasta
el anochecer sin saber quien estaba muerto o vivo. Bajando por una escalera
hecha de sábanas desgarradas, protegidas por la oscuridad, lograron escapar
adentrándose en bosque virgen para buscar una oportunidad aún teniendo todo
en contra.
Ustedes no saben
que hay un final feliz para esta historia familiar. Mi tío Mike, que está
aquí hoy, era un adolescente flacucho. Camino al campo de concentración,
logró, después de varios intentos fallidos, abrir las puertas del vagón de
ganado humano. Trepándose por una pequeña ventana hacia fuera y aferrándose a
la vida al costado del tren en movimiento logró arrancar la cerradura de la
puerta. Unos pocos, 11 para ser exactos, hombres, mujeres y niños, incluyendo
mi E-Me y Zeide, saltaron en pos de la vida desde el tren en movimiento,
mientras los soldados nazis les disparaban. Mi madre y su familia cercana
eligieron vivir. Eligieron defenderse y por milagro, o por lo que mi
supersticioso zeide creía era providencia, sobrevivieron y volvieron a
encontrarse con su esposa/madre, hermana y prima en los bosques de  Naliboki. Mi zeide, en su cuarta década de
edad en esos tiempos, dijo “Estoy con ustedes, chicos” mientras saltaban
hacia esa desconocida oscuridad desde el tren en movimiento hace tanto tiempo
– prefiriendo morir en sus propios términos y no en una cámara de gas. Valoro
el hecho de que aún viva tan vívidamente en mi memoria hoy- ya que yo tenía
11 años cuando el falleció. Tuve la suerte de haber conocido y amado a este
hombre tan valiente y gentil que fue mi abuelo.
Ninguna otra
persona se animó a saltar, y nadie más sobrevivió. Los pocos valientes
eventualmente se unieron a la Brigada Judía de Partisanos de Bielski y se
embarcaron en una carrera de sabotaje, engaño y Supervivencia Judía contra
los nazis y otras fuerzas opositoras. Conformaban una brigada única y osada
de hombres, mujeres y niños- incluyendo ancianos. En un día glorioso de 1944-
cuando la guerra terminó para ellos, más de 1200 judíos salieron de la
oscuridad trágica del bosque virgen que ellos reticentemente llamaban hogar
hacia un nuevo amanecer y el comienzo de vidas nuevas.
Quizás no sepan que
los rusos invadieron su pueblo en 1939. Los nazis invadieron Lida el 22 de
junio de 1941, dejando caer bombas incendiarias en horas de la madrugada,
quemando el sector judío buena parte del pueblo. Ella sólo tenía 16 años y
enfrentaba a la muerte mientras su familia corría hacia el arroyo detrás de
su casa escapando de las llamas. La recuerdo diciendo que mi Bubba tenía la
llave de su casa en su bolsillo pero ya no había una casa para esa llave. El
22 de junio de 1952, 11 años después de aquel terrible suceso, yo nacía.
Exactamente el día del aniversario de su peor pesadilla, se había cerrado un
círculo en su vida y se transformó en un día de alegría con el nacimiento de
su hija.
E-me, mi madre, es
una mujer muy especial, con una fuerza especial, una familia extraordinaria,
y un muy especial compromiso hacia el pueblo judío, Israel y Hadassah. Vive
su vida al máximo, dona su tiempo y talentos, acepta la vida que le tocó
transitar, y se desvive por ayudar a hacer de éste un mundo mejor en su
propia y especial manera. Ella lleva esa dedicación a su familia, su
compromiso con el pueblo judío y con Hadassah.

Me enorgullece que ustedes hayan
elegido para honrar a Bella Stoliwitzki-Goldfischer-Wagner- Mi madre. EMA
E-Me como vuestra agasajada esta vez. Me complace aún más poder contar esta
historia mientras está aquí para escucharla también. Es una familia increíble
de la cual formo parte y una querida y apreciada historia para preservar.